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domingo 2 de marzo de 2008

La estrategia del PP

Vaya vaya con nuestros amigos del PP... ya sabíamos todos que juegan sucio, que han basado los 4 años que llevan en la oposición al acoso y derribo del Gobierno, que no han sido capaces de aceptar su derrota... en fin, esas cosillas que tienen los fachas.

También sabemos que su electorado, aunque más fiel (hay que reconocerlo, la gente de derechas tiene un porcentaje menor de abstención que la de izquierdas), es más limitado; y eso lo saben ellos perfectamente, que son fachas, no imbéciles (o al menos, no todos). Han tocado techo y la gente de izquierdas, los que votamos al PSOE o a IU, somos muchísimos más (potencialmente, porque hay montones de gente progresista "desencantada" que no vota) y en el PP aplican la ¡máxima del perro del hortelano: "Como no me van a votar a mí, que no vayan a votar a nadie". ¿Qué consiguen con esto? Pues que la mayoría de la gente que va a votar (que no la mayoría de la gente real) sean los de derechas; es la única forma de la que pueden ganar estas elecciones.

Y bueno, hablando de los que no son muy listos que digamos, nos encontramos con Gabriel Elorriaga, secretario de comunicación del Partido Popular, que va y se queda tan ancho haciendo las siguentes declaraciones al Finantial Times, como si no fueran a salir del Reino Unido y nadie se pudiese enterar aquí en España:


Toda nuestra estrategia está centrada en desalentar a los votantes socialistas. Sabemos que ellos nunca nos votarán. Pero si podemos sembrar suficientes dudas sobre la economía, la inmigración y las cuestiones nacionalistas, entonces quizás se queden en casa.

Claro, al trascender la noticia a nuestro país, intentaron rápidamente desmentirlo. A continuación, noticia aparecida en el diario "Público" anteyer:


El PP admite que busca la abstención
Gabriel Elorriaga desvela al Financial Times la estrategia de su partido y luego lo desmiente
ALICIA GUTIÉRREZ - Madrid - 29/02/2008 23:07

“Toda nuestra estrategia está centrada en desalentar a los votantes socialistas”. En un gesto inédito que implica desvelar el verdadero plan de Mariano Rajoy, el secretario de comunicación del PP, Gabriel Elorriaga, acaba de confirmar que “toda la estrategia” de su partido pasa por lograr la abstención de los votantes socialistas. Considerado uno de los cerebros de su partido, la confesión de Elorriaga aparecía ayer publicada en las páginas del rotativo británico Financial Times.

Anoche, a las 22.45, el PP difundió un confuso comunicado según el cual Elorriaga “desmiente la información del Financial Times”, sin especificar si el desmentido se refiere al todo o sólo a alguna parte. Según la nota, Elorriaga sostiene esto: “En el PP estamos apelando al votante socialista en esta campaña porque una parte de este electorado está profundamente desencantado con la gestión de Rodríguez Zapatero en los últimos cuatro años”.

Pero la crónica del Financial, uno de los diarios más prestigiosos del mundo, abunda en entrecomillados que no admiten equívoco: “Sabemos -dice Elorriaga- que [los electores socialistas] nunca nos votarán. Pero si podemos sembrar suficientes dudas sobre la economía, la inmigración y las cuestiones nacionalistas, entonces quizá se queden en casa”.


¿Es, acaso, éste el mensaje oficial del PP? No. Mariano Rajoy, cierra todos sus mítines con un llamamiento a “votar todos, los de derechas y los de izquierdas”. La petición de apoyo electoral a los votantes de PSOE –cuyos valores clásicos reclamó como propios en un entrevista con Buenafuente en La Sexta– se ha convertido en uno de los leit motiv de sus intervenciones. Pero, ahora, las declaraciones de Elorriaga desarman el discurso oficial de su jefe de filas.

* “Una imagen muy dura”

Y eso resulta clave para el PP. Máxime si se atiende a las otras confesiones de Elorriaga ante el diario británico: “El PP tiene una imagen muy dura, de partido de derechas en este momento. Incluso nuestros propios votantes piensan que son más centristas que el PP”. Elorriaga, cuenta el diario, admite que el PP “ha sido incapaz de hacer crecer su atractivo en los cuatro años de oposición”.

Esa premisa -la de que el PP ofrece una imagen derechista- se une a otra: “Será difícil incrementar nuestro voto”, dice Elorriaga, lo que refleja las dificultades para romper su techo electoral. Es una confesión en regla: el interés prioritario del PP consiste en fomentar el desaliento en la izquierda.

Elorriaga admite que los socialistas poseen una base social más amplia. “Pero sus votantes son menos disciplinados que los nuestros”, explica. “Y por esa razón estamos dirigiendo nuestro mensaje a ellos. Estamos diciendo: ‘Tu Gobierno no se preocupa de tus problemas’. El resultado electoral dependerá del impacto de ese mensaje”, opina.

Y ese mensaje es, exactamente, uno de los que con más fuerza subyacen en el discurso de la cúpula del PP en esta legislatura. Dos ejemplos: el debate territorial abierto con la reforma de los Estatutos -”no interesa a nadie”, fue la frase de cabecera del PP- y, ahora, la desaceleración económica, asunto en el que Rajoy no cesa de golpear a Zapatero con el argumento de que sólo se ocupa de las grandes cifras macroeconómicas y no de la cesta de la compra.

* Crispación en lugar de tensión

Bajo el título de Los conservadores pujan por invertir los papeles, la crónica asume como cierto que el PP espera ganar no por trasvase de votos sino “persuadiendo a los socialistas para que se abstengan”.

La corresponsal Leslie Crawford, autora del reportaje, informa que “a micrófono cerrado Zapatero confió: ‘Estamos tranquilos con nuestros sondeos, pero podemos beneficiarnos con un poco más de crispación [confrontación]’” en referencia a su entrevista con el periodista Iñaki Gabilondo. El presidente no habló de crispación. “Nos conviene que haya más tensión”, dijo.

El reportaje señala que el PP también se ha embarcado en un “populismo anticuado” y apunta que ha introducido en la campaña “una creciente preocupación acerca de los inmigrantes porque “tantos no caben”. La corresponsal añade: “Pero la experiencia de Rajoy en controlar la inmigración ilegal cuando fue ministro del Interior ha sido lúgubre”.

Para hartarse de reir, vamos (por no llorar).


El próximo 9 de marzo, por favor, vota a quien quieras, pero VOTA Y NO AL PP.